Producto: Suavizador Líquido XQUIM
Presentación: Bidón tambor de 200 litros (líquido)
Suavizador Líquido XQUIM es un aditivo líquido desarrollado para reducir la dureza temporal y prevenir la incrustación por sales de calcio y magnesio en sistemas de agua potable, procesos industriales, calderas, y torres de enfriamiento. Formulado para facilitar su dosificación y mezcla en líneas de tratamiento, ofrece estabilidad y compatibilidad con equipos y sistemas de distribución.
Agente quelante y secuestrante (fosfonatos y/o polifosfatos) 10–30 %
Inhibidores de incrustación 1–5 %
Dispersantes orgánicos 1–5 %
Conservantes y estabilizantes < 1 %
Solvente y base acuosa 60–85 % (Composición indicada como referencia; para especificaciones exactas y certificaciones solicite la hoja de seguridad y certificado de análisis.)
Apariencia: Líquido claro a ligeramente opalescente
Color: Incoloro a amarillo pálido
Olor: Característico, leve
Densidad (20 °C): 1.05–1.20 g/cm³
pH (solución 1%): 4–8 (dependiendo formulación)
Solubilidad: Completamente miscible en agua
Almacenar en envases originales, bien cerrados, en lugar fresco y seco, protegido de la luz solar directa.
Temperatura de almacenamiento recomendada: 5–35 °C.
Vida útil: 12 meses desde la fecha de fabricación si se mantiene en condiciones recomendadas.
Evitar congelamiento y fuentes de oxidación fuerte.
Mantener fuera del alcance de los niños.
Evitar contacto prolongado con la piel y ojos; usar guantes y gafas de seguridad al manipular.
En caso de contacto con los ojos: enjuagar con abundante agua por 15 minutos y buscar atención médica si persiste la irritación.
En caso de ingestión: no inducir el vómito; enjuagar boca y buscar atención médica.
Consulte la Hoja de Datos de Seguridad (SDS) para información detallada sobre riesgos, medidas de control y eliminación de residuos.
Suavizador Líquido XQUIM actúa principalmente como secuestrante y dispersante de calcio y magnesio, evitando formación de escamas y facilitando la eliminación de sedimentos. Se puede usar en:
Agua de consumo tras tratamiento (según regulación local)
Calderas y generadores de vapor (respectando control de conductividad y blowdown)
Torres de enfriamiento y circuitos de agua industrial
Procesos industriales donde sea necesario reducir la dureza temporal o controlar incrustaciones
Nota: Para aplicaciones en agua potable y de consumo humano, confirmar cumplimiento de normativas locales y dosis máximas permitidas.
Las dosificaciones dependen de la dureza inicial del agua (°dH, mg/L CaCO₃), del caudal, temperatura y objetivos del tratamiento. Las siguientes tablas muestran rangos típicos; recomendamos realizar pruebas de laboratorio y ajustar dosis en sitio.
Dureza leve (0–150 mg/L CaCO₃): 5–20 mg/L
Dureza moderada (150–300 mg/L CaCO₃): 15–40 mg/L
Dureza alta (>300 mg/L CaCO₃): 30–80 mg/L
Ejemplo práctico: Si la dureza inicial es 200 mg/L CaCO₃ y se busca control, dosis inicial sugerida = 25 mg/L. Para un tanque de 1,000 L → 25 g del producto (o 25 mL si densidad ≈1 g/mL), ajustar tras monitoreo.
Calderas de baja presión (<10 bar): 10–30 mg/L (en agua de alimentación) con control de blowdown.
Calderas de alta presión (>10 bar): 20–60 mg/L, complementado con tratamiento de purga y control de conductividad.
Observación: En calderas, utilice junto con prácticas de control de dureza por intercambio iónico o desmineralización cuando sea necesario.
Dosis de arranque: 50–200 mg/L (dependiendo de la dureza y tendencia a incrustación)
Dosis de mantenimiento: 5–30 mg/L (controlada por análisis de sólidos disueltos, dureza libre y observación de incrustación)
Dosis de mantenimiento preventiva: 5–15 mg/L para minimizar incrustaciones en superficies y filtros.
Dosis de choque (si hay problemas de incrustación): 30–80 mg/L seguido de filtración y posible ajuste de pH.
Para procesos de pretratamiento: 10–50 mg/L según necesidad de reducción de dureza temporal.
Preparar sistema de dosificación (bomba peristáltica o dosificadora proporcional) compatible con productos acuosos y materiales plásticos resistentes.
Dosis continua: inyectar en la línea de agua en la entrada al sistema que se desea proteger (alimentación caldera, recirculación de torre, línea de piscina).
Dosis de arranque: considerar una dosis inicial más alta (ver tablas) y reducir a mantenimiento tras 24–72 horas de monitoreo.
Control: medir dureza, pH, conductividad y observar formación de depósitos. Ajustar dosis según resultados.
Compatibilidad: evitar mezclas directas con oxidantes fuertes (hipoclorito en altas concentraciones) sin una correcta dispersión y control de reacciones.